
Cuando el servicio se ve obstaculizado, la estación de lavado no puede permitirse esperas innecesarias. Los platos y utensilios salen de la lavadora todavía calientes, lo que provoca condensación y manchas en ellos. Una lámpara de infrarrojos de calentamiento rápido permite que los platos se sequen rápidamente, evitando así esperas innecesarias.
Lo que es importante en su funcionamiento Diseñamos esta lámpara con tubos de cuarzo de infrarrojos de onda corta. Estos tubos responden rápidamente y permiten un control preciso. El elemento calorífico alcanza la temperatura deseada en segundos, lo que permite una secado rápido, sin necesidad de esperas largas.
El calor se dirige directamente a la superficie de los platos y vasos, sin calentar el resto del armario donde se encuentran. En la práctica, esto significa que los platos se secan más rápido y hay menos necesidad de repetir el proceso.
Está diseñada para operar con 240V, con un conector estándar que se adapta a los armarios existentes para secar vajillas. La carcasa está sellada para protegerla del vapor y del detergente, ya que son elementos que pueden dañarla.
Por qué funciona bien en una cocina ocupada La fiabilidad en este tipo de equipos depende de sus ciclos de funcionamiento. Esta lámpara de infrarrojos puede mantener un ritmo alto durante todo el día, asegurando un secado consistente.
El rápido calentamiento permite un funcionamiento continuo, así que el personal no tiene que esperar mientras los platos se secan. Al dirigir el calor directamente a la superficie de los platos, se reducen las manchas y los platos quedan limpios, sin perder energía en calentar el aire.
Hemos visto que estas lámparas pueden funcionar más de 5,000 horas con menos del 5% de disminución en su rendimiento. Eso significa menos interrupciones en el servicio y menos problemas cuando hay mucho trabajo.
Qué considerar al instalarla La instalación es sencilla, pero la ubicación es crucial. Asegúrese de que la lámpara cubra toda la anchura de la cámara de secado, sin sombras. También es importante dejar suficiente espacio para que las rejillas no toquen la lámpara.
Dado que la luz infrarroja es muy intensa, es recomendable utilizar protecciones cuando haya manos cerca de ella. Además, verifique la tasa de ventilación del secador; un flujo de aire adecuado protege la lámpara y evita que la cámara se caliente en exceso. Si todo está bien configurado, el secado será constante, al mismo ritmo que el resto del proceso.