
Cuando llega el momento de recalentar la comida, esto no debería causar que la corteza se vuelva húmeda o que el interior quede seco y sin sabor. El flujo de aire convectivo sí seca las superficies, pero no puede proporcionar el calor necesario para que la pizza, el pan y los pasteles recuperen su textura original. Aquí es donde entra en juego la tecnología infrarroja. Hemos creado esta bombilla infrarroja para que devuelva la textura crujiente y el brillo a los alimentos en cuestión de minutos, sin que el interior se queme.
Lo importante es que la bombilla utiliza un filamento de halogeno-cuarzo de alta eficiencia, ajustado a longitudes de onda infrarrojas cortas. De este modo, la energía se dirige directamente a donde es necesaria: a la superficie, donde ocurren procesos como la caramélización y el dorado. En la práctica, la parte externa se calienta rápidamente, mientras que el interior permanece tierno. La bombilla funciona a 240V y se conecta a un portalámparas estándar E27, por lo que puede usarse en casi cualquier horno de convección. El revestimiento de cuarzo permite soportar ciclos térmicos rápidos, y el haz de luz concentrado evita que haya zonas demasiado calientes o frías en el recipiente. Se obtiene un resultado óptimo en segundos, no en minutos, lo que permite mantener el ritmo de trabajo sin tener que esperar a que todo el horno se caliente.
En una cocina ocupada, el recalentamiento es un paso crucial. Al utilizar la tecnología infrarroja, la pizza vuelve a tener un borde crujiente, el pan se calienta sin que su textura se deteriore, y los pasteles recuperan su brillo, sin el efecto secante que produce el aire solo. Se obtiene así una textura y un color consistentes en cada plato. Dado que la bombilla se calienta según sea necesario, se reduce el tiempo de precalentamiento y el consumo de energía, lo que facilita el funcionamiento del horno.
La instalación es sencilla: basta con reemplazar la bombilla y verificar que el portalámparas sea adecuado. Pero estas bombillas generan mucho calor, por lo que es importante mantener cierta distancia entre ellas y los recipientes. Siga las indicaciones del fabricante del horno para proteger tanto la bombilla como los alimentos. Ajuste la potencia de acuerdo con las especificaciones del horno; demasiada potencia podría dañar los alimentos delicados. Realice una prueba rápida con los alimentos más delicados para determinar el tiempo y la temperatura adecuados para obtener el resultado deseado.