
Cómo aprovechar al máximo las bombillas infrarrojas de su horno rotativo
Si alguna vez se ha preguntado por qué algunos hornos rotativos logran un acabado dorado y perfecto en los alimentos, mientras que otros no lo logran, la razón suele ser la forma en que el calor afecta a los alimentos.
Utilizamos bombillas infrarrojas de 220V porque no solo calientan el aire que rodea los alimentos, sino que también emiten radiación de onda corta que penetra directamente en la superficie de los alimentos.
Por qué esto es importante para sus alimentos
El método de cocción por convección estándar es un poco lento; es como esperar a que una habitación se caliente. Las bombillas infrarrojas son diferentes: actúan directamente sobre las moléculas de agua y grasa presentes en los alimentos. El resultado es que la parte exterior de los alimentos se cocina casi al instante. Esto permite que todos los jugos permanezcan dentro del alimento, mientras que el calor se propaga lentamente hacia el centro. Así se logra ese sabor crujiente en la parte exterior, sin que los bordes se quemen.
La importancia de usar 220V
Optamos por 220V porque nos permite obtener el calor necesario en un tamaño compacto. Estos tubos de cuarzo están diseñados para alcanzar su temperatura máxima rápidamente. Pero hay algo importante: no se puede escatimar en cuanto a la alimentación eléctrica. Si la tensión disminuye o el circuito es demasiado débil, las bombillas no llegarán a alcanzar la temperatura necesaria para provocar la reacción de Maillard, que es la reacción química responsable de darle color marrón y sabor delicioso a los alimentos. Sin ella, los alimentos simplemente quedarán pálidos e insípidos.
Algunos consejos sobre instalación y mantenimiento
Las bombillas están hechas de vidrio de cuarzo, por lo que no se agrietan cuando las temperaturas cambian drásticamente. También utilizamos un gas halógeno, que sirve como un “refuerzo” para el filamento, lo que hace que las bombillas duren mucho más tiempo. La mayoría de estas bombillas tienen conectores simples, por lo que cambiarlas es muy fácil.
Un consejo importante: estas bombillas se calientan enormemente. Asegúrese de vigilar sus reflectores. Si se ensucian o se dañan, dejarán de reflejar el calor hacia los alimentos. De lo contrario, estará desperdiciando electricidad. Limpie los reflectores periódicamente.
Y por último: utilice cables de alta resistencia. El aislamiento estándar se derretirá cerca de esos conectores, y nadie quiere tener problemas con cortocircuitos durante el uso del horno.