
Deje de pagar de más por las lámparas de calefacción para sus panaderías
Si dirige una cadena de panaderías, probablemente se habrá dado cuenta de que las piezas de repuesto originales para los mostradores son extremadamente caras. Parece que está pagando un “impuesto a la marca” solo para mantener sus productos calientes.
Aquí hay un pequeño secreto: en realidad no necesita usar lámparas de marca reconocida para lograr el mismo resultado. Al optar por lámparas infrarrojas de alta calidad y a un precio razonable, podrá mantener sus alimentos a la temperatura perfecta sin agotar su presupuesto.
Cómo funciona la calefacción
Quiere que sus productos queden crujientes, no húmedos. Por eso utilizamos tubos de cuarzo de onda corta. En lugar de desperdiciar energía calentando todo el aire del mostrador, estas lámparas emiten calor directamente sobre los alimentos.
Al comprar un reemplazo, preste atención a la potencia en relación con la longitud del tubo. Un tubo corto con alta potencia significa mucho calor en un espacio pequeño. Funciona bien, pero también ejerce más presión sobre el vidrio.
Cómo reemplazarlas
La buena noticia es que instalarlas es muy sencillo. La mayoría de ellas utilizan conectores estándar como R7 o SK15, por lo que se colocan fácilmente. No es necesario llamar a un electricista ni complicarse con los cables.
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, así que los filamentos no se queman al encenderlas. Podrá ver algunas lámparas con tonos dorados o rojos. Estos colores no son solo decorativos; crean un brillo cálido que hace que su pan parezca aún más apetitoso, además de mantener la temperatura constante.
Algunos puntos a tener en cuenta
Antes de comprar, verifique bien el voltaje. Puede parecer algo básico, pero es donde la mayoría de las personas cometen errores. Si utiliza una lámpara de 230V en una línea de 200V, esta no funcionará correctamente. Por otro lado, si el voltaje es demasiado alto, el filamento se quemará instantáneamente.
Y, por favor, mantenga sus reflectores limpios. El polvo y la grasa se acumulan con el tiempo y bloquean los rayos infrarrojos. Cuando esto ocurre, la lámpara tiene que trabajar el doble para mantener los alimentos calientes, lo que acelera el deterioro de la bombilla. Además, si los conductos de ventilación del mostrador están obstruidos, el calor se queda dentro de la carcasa y daña los componentes electrónicos.
Un simple limpieza puede hacer maravillas.